La visión de Rami Al Ali
Por Valeria Naissir
El diseñador sirio Rami Al Ali, radicado en Dubai, Emiratos Árabes, rindió homenaje a su amado país durante su participación en el calendario oficial de la Fédération de la Haute Couture et de la Mode.
Es el primero de su nación en ser incluido en el calendario oficial de la Alta Costura. Esta invitación es un logro que representa un gran honor no solo para él, sino para todos los diseñadores de Medio Oriente. Un reconocimiento que destaca la visión refinada de su trabajo, sus más de veinte años en la industria y su creciente influencia a nivel mundial.
El creativo tomó esta oportunidad para presentar una pasarela con la que rindió tributo a sus raíces, fusionando historia, patrimonio cultural y un impecable ‘savoir-faire’ en cada uno de sus diseños.
Su colección, titulada ‘Guardianes de la luz’, está inspirada en la arquitectura del antiguo Damasco. Espacios emblemáticos como el impresionante Palacio Al-Azm, la histórica casa Bayt Nizam y el antiguo caravanserai Khan As’ad Pasha son reinterpretados y plasmados artísticamente a través de sus diseños.
Varias piezas presentan patrones geométricos y estructuras que evocan la arquitectura tradicional de la ciudad, contrastados con elementos fluidos que, lejos de oponerse, logran una armoniosa fusión. Tal es el caso del vestido en tono menta grisáceo, cuya parte superior estructurada se transforma en una falda hipnotizante que fluye con suavidad.
“Trabajé con elementos como incrustaciones de madera tradicionales, técnicas de nácar y estilos de bordado antiguos, interpretándolos en un vocabulario de Alta Costura moderno”, compartió el diseñador con la revista Vogue Arabia.
El trabajo artesanal ocupa un lugar central en esta colección. Al Ali colaboró con el Consejo de Artesanía Sirio, organización dedicada a preservar y promover el reconocimiento global de la artesanía local, para asegurar la autenticidad de cada pieza hecha a mano. Cada patrón y técnica de bordado se remontan a un lugar y a una comunidad específica, contribuyendo así a la preservación de las tradiciones y al resguardo de la historia artesanal. Creaciones como el elaborado vestido que parecía haber sido tejido enteramente con gruesos hilos dorados, el fascinante ‘bustier’ en macramé y los detalles bordados a mano, son prueba de ello.
El desfile fue una verdadera muestra de Alta Costura: un diálogo entre técnicas ancestrales y diseño contemporáneo. Con esta colección, Rami Al Ali compartió una carta de amor creativa, elegante y sincera a su tierra natal.