La barranquillera Danna Márquez Fontalvo ha logrado transformar su sensibilidad artística en un negocio, que no solo endulza paladares, sino que también toca corazones.
Se trata de Luna del Mar, un emprendimiento que comenzó como un ‘hobbie’ en plena pandemia y hoy se perfila como una marca con identidad, propósito y visión a futuro.
Desde pequeña, la fundadora de Luna del Mar se dio cuenta de que los detalles marcaban la diferencia. Su creatividad era evidente en el colegio, donde se destacaba por su talento artístico. Con el apoyo incondicional de su madre, comenzó a tomar clases de pintura, un espacio que recuerda como uno de los más felices de su infancia. Ese amor por lo estético, lo hecho a mano y lo significativo la ha acompañado siempre.
En 2020 un compañero del colegio le pidió un detalle especial: unas fresas con chocolate. Movida por la curiosidad, buscó un tutorial en YouTube y se animó a hacerlas. Lo que parecía un simple favor se convirtió en el primer paso hacia lo que hoy es Luna del Mar.
En aquel entonces, tenía un emprendimiento de accesorios junto a una socia, pero las diferencias creativas la llevaron a cerrar esa etapa. Esta vez sola y con una idea clara: enfocarse en los detalles y en crear momentos significativos.
Con el paso del tiempo, su propuesta fue creciendo. Incorporó fresas con crema, postres, desayunos sorpresa, decoraciones y arreglos con flores. Sin embargo, encontró su verdadera fortaleza en los desayunos personalizados y las decoraciones temáticas, un formato que se adapta mejor a su dinámica actual como estudiante de arquitectura.
«Estuve varios días pensando en un nombre que tuviera sentido para mí», cuenta. “La luna y el mar siempre me han transmitido paz y tranquilidad, y eso es lo que quiero que sientan quienes reciben mis creaciones. Que sea algo que conecte con las emociones, que regale momentos lindos».
El futuro para esta emprendedora está lleno de sueños bien diseñados. Ya se imagina su propio local, un espacio sensorial, acogedor, con aroma a playa y decoración que evoque calma. No solo quiere ofrecer productos, sino una experiencia completa, donde cada elemento, desde la música hasta los colores, tenga un propósito emocional.
Con Luna de Mar, Danna nos recuerda que emprender también es una forma de expresar lo que somos y de construir, paso a paso, la vida que soñamos.
https://www.instagram.com/lunadmar2_?igsh=NWRhNmE4cHVrMzY1